A menos de un mes para irme. Ya empiezan las despedidas, las cuales tienen un sabor mas bien agridulce. Se que por muy lejos que me vaya de aquí habrá personas que siempre estarán ahí. Pero aún así, me cuesta dar ese par de besos y ese abrazo, decir bueno, ya nos veremos cuando vuelva.
Me cuesta bastante hacerme a la idea de que la caña que me estoy tomando con esa persona será la última hasta dentro de bastante tiempo.
Hasta el momento me podían las ganas de irme, de progresar, de aprender, de tener una vida nueva. Pero ahora me encuentro con un sabor bastante agridulce ya que veo, que para cumplir mi sueño, tengo que dejar atrás a gente que es muy importante en mi vida.
Hay veces en las que me cuesta imaginarme que pronto llegará el día "D", que tendré que iniciar una nueva vida, lejos de mi casa, de las personas que me han acompañado a lo largo de este camino.
Se que va llegando la hora de dar el paso. De comenzar una nueva etapa, en la que estoy seguro que conoceré a nuevas personas, que me aportarán muchísimo.
Es mas, por suerte ya conozco a alguna que se que estará a mi lado durante toda esta nueva etapa y que me ayudará a que sea lo mas placentera posible.
Pero aún así es difícil no pensar en todo lo que dejo atrás.