martes, 30 de diciembre de 2014

Despidamos 2014

Si, despidamos dos mil catorce como se merece. Como no podía ser menos este año se debe despedir con una pequeña gran locura.

Estoy aquí, sentado en el sofá de mi casa, echando de menos a una persona, pero a la vez pensando en lo que viene mañana. Hoy me he levantado a las 5 de la mañana para coger un avión y venir hasta Barcelona para trabajar y mañana justo después de trabajar cojo otro avión para ir hasta mi casa a tomarme las uvas con los míos.E de decir que la vuelta de ese viaje es el día 1.

¿Pero sabéis que? Que estoy aquí sentado, pensando y esta locura me da vida, esta locura me hace ver las cosas de otra manera, normalmente estaría a mi lado, pero hoy estoy aquí solo, deseando que llegue mañana por la noche para poder darle el primer beso del año. Como he dicho esta tarde, espero que sea el primero de muchos besos a principio de un año nuevo.

Si, se que es una paliza, pero esta pequeña gran paliza merecerá la pena. Solo he venido una vez tan contento para Barcelona y fue el día que vino conmigo, hoy aunque esté allí, se que este inicio de año será especial, distinto y con poder estar a su lado, para decirle eso que me gusta tanto decirle, vale la pena cualquier locura.

Buenas noches y feliz año por adelantado. 

martes, 23 de diciembre de 2014

2014

Dos mil catorce, ha sido un año con muchas cosas, unas buenas y otras no tan buenas, no las quiero catalogar de malas, simplemente cosas de las que puedo y he aprendido mucho.

Mi año se puede resumir en la corta y nefasta carrera que he dado hoy después de dos meses. Empezaré por comentar uno a uno todo lo que llevaba puesto.

En la muñeca izquierda llevaba el regalo de reyes de mis padres, un reloj de estos con todas las tonterías que puede llevar y mas, algo que tenía muchas ganas de conseguir y que he tardado en tener, esto se puede comparar a mi sueño, ese que por una temporada ha estado en stand by y ha llegado la hora de retomarlo.

En la muñeca derecha llevo una pulsera, esa que siempre me acompaña, que lleva escrita una palabra que me recuerda día a día lo que soy, lo mucho que he luchado por conseguirlo y lo mucho que me queda por seguir luchando.

Una camiseta térmica de las que tengo por casa, que no es mía, pero me recuerda que siempre, haga lo que haga, pase lo que pase, tendré a mi familia a mi lado.

Mis viejas zapatillas, esas que mi madre hizo un gran esfuerzo por comprarme debido a su alto coste, esas con las que hice muchísimos km y hoy nos hemos vuelto a unir para recordar viejos tiempos, volver a sentirme yo, volver a sentir que estoy aquí con las mismas fuerzas y ganas que aquel niño con 19 años y que no voy a bajar los brazos.

Y por último, y no por ello menos importante, mi ciudad, esa que me ha visto sufrir, reir, llorar, pero sobretodo el sitio donde te conocí, el sitio donde me cruce por primera vez con una de las personas mas importantes de mi vida y que ha día de hoy es una de las que mas quiero y un pilar fundamental en ella, se podría decir que es lo mejor y mas importante que he encontrado en este 2014.

Si, no ha sido la mejor carrera de mi vida, no ha sido la mejor marca en cuanto a distancia ni en cuanto a tiempo, pero me ha servido para reflexionar, para demostrarme que sigo siendo yo, que sigo estando vivo, que sigo queriendo luchar y una clara muestra de ello es que después de una lesión que un médico daba unos 6 o 7 meses de recuperación, aquí estoy dos meses después, contando todo lo que me ha aportado mi primera carrera post-lesión.