Nunca suelo aparecer tanto por aquí y mucho menos después de tenerlo abandonado durante dos años.
Pero como dije ayer, tengo demasiados pensamientos volcados sobre un archivo de word, pero tengo todavía mas en la cabeza, tengo una saturación mental que hacía muchísimo que no tenía.
Después de una ducha caliente y junto a mi compañera de estos dos últimos días la música, parecía que todo iba a estar un poco mas claro, mas nítido... pero no es así.
Me vienen a la cabeza mil fragmentos de libros que he leído en los últimos meses, es lo que tiene haberme vuelto un devorador de libros y esta buena memoria que hay veces que me gustaría que desapareciese aunque fuese por unos instantes.
Así que hoy voy a haceros varias recomendaciones literarias, espero que no os resulte pesado, pero en las últimas 24 horas se me han venido fragmentos de estos libros a la cabeza, ya sea por un motivo o por otro.
El primero es la Catedral del Mar, de Ildefonso Falcones, este libro aparte de ser una gran obra literaria lo recomiendo básicamente por que después de leerlo, tienes una visita obligada a la ciudad de Barcelona, aparte de para visitar todos los rincones que tiene, para visitar esa gran obra de la arquitectura que es la Basílica de Santa María de la Mar.
El segundo es el Alquimista de Paulo Coelho, un libro con fragmentos que realmente os harán pensar y mucho, así que os voy a citar alguna de ellas "Las decisiones sólo son el comienzo de algo", "Porque no vivo ni en mi pasado ni en mi futuro. Tengo sólo el presente y eso es lo único que me interesa".
La tercera recomendación de hoy es El Juego de Ripper de Isabel Allende, nunca había leído nada de esta mujer pero realmente me sorprendió y aquí os dejo una frase que me encantó de ese libro, "La emoción lo dejó clavado en la silla, no recordaba que fuese tan hermosa".
Y por último De Patrulla con Filípides, que decir sobre el libro de mi compañero y amigo Espíritu González, un libro de motivación total, en el que te puedes meter en el cuerpo y la mente de un policía o un corredor de maratones, sin duda uno de los mejores libros que me he leído en mi vida.
martes, 18 de febrero de 2014
lunes, 17 de febrero de 2014
Normalmente no suelo escribir dos entradas en un mismo día, pero hoy no es un día normal en ningún aspecto.
Llevo todo el día escupiendo pensamientos sobre un archivo de word, he vuelto a estudiar después de mas de dos años y me he saltado la rutina de entrenamiento que me tocada, pero esto no supone ningún problema, todavía queda mucha semana para recuperarla.
Un día en el que mis compañeros han sido una botella de dos litros de coca cola, una bolsa de doritos, un paquete de tabaco y mi portátil.
Es un día de sensaciones contradictorias, un día de estos en los que te apetece desconectar del mundo, en los que sólo quieres tener contacto con alguna persona.
Normalmente esta persona suele ser alguien que te trasmite tranquilidad, que consigue que te sientas cómodo a pesar de todo, esa persona que aunque este lejos de ti, consigue que a veces sientas como si estuviese a tu lado abrazándote, diciéndote que no pasa nada.
Si por algo se caracterizan días así es por escuchar música que normalmente te recuerdan ciertas cosas, en mi caso llevo todo el día escuchando algo que me hace recordar todos los instantes de este fin de semana, desde la sonrisa mas fugaz a la conversación mas larga.
Me podría extender mucho más, pero no creo que sea necesario. Así que para cerrar esta entrada, pondré un pequeño fragmento de una canción de esas que he escuchado 7 o 8 veces en el día de hoy. "Es fácil perderse, pero que bueno es verte."
Llevo todo el día escupiendo pensamientos sobre un archivo de word, he vuelto a estudiar después de mas de dos años y me he saltado la rutina de entrenamiento que me tocada, pero esto no supone ningún problema, todavía queda mucha semana para recuperarla.
Un día en el que mis compañeros han sido una botella de dos litros de coca cola, una bolsa de doritos, un paquete de tabaco y mi portátil.
Es un día de sensaciones contradictorias, un día de estos en los que te apetece desconectar del mundo, en los que sólo quieres tener contacto con alguna persona.
Normalmente esta persona suele ser alguien que te trasmite tranquilidad, que consigue que te sientas cómodo a pesar de todo, esa persona que aunque este lejos de ti, consigue que a veces sientas como si estuviese a tu lado abrazándote, diciéndote que no pasa nada.
Si por algo se caracterizan días así es por escuchar música que normalmente te recuerdan ciertas cosas, en mi caso llevo todo el día escuchando algo que me hace recordar todos los instantes de este fin de semana, desde la sonrisa mas fugaz a la conversación mas larga.
Me podría extender mucho más, pero no creo que sea necesario. Así que para cerrar esta entrada, pondré un pequeño fragmento de una canción de esas que he escuchado 7 o 8 veces en el día de hoy. "Es fácil perderse, pero que bueno es verte."
Reflexiones del loco.
Toda vida de una persona se constituye en momentos.
Momentos en los que sólo te apetece ponerte delante de tu pc con el pesado de tu gato en tus pies, escuchar música, en concreto esa canción que todos tenemos, esa que sólo tiene significado para ti, esa que serías capaz de cantar simplemente con escuchar la primera nota, la que has escuchado tantas veces que está grabada a fuego en tu cabeza, que por mucho que la escuches nunca te vas a aburrir de ella, esa que nadie o muy poca gente sabe que te gusta y el momento y el motivo por el que la escuchas, fumar como un carretero y escupir todo lo que tienes en tu cabeza, en concreto en este blog que no se si leerá alguien, pero si lo lee normalmente sabrá que hoy no es un buen día para mí.
Hay otros momentos que deseas que no se terminen jamás, momentos en los que te encantaría que se parase ese puto reloj que marca cada instante de nuestras vidas. Pero en cambio hay otros en los que desearías que la aguja que marca las horas corriese tanto como la que marca los segundos.
Momentos que querrías retener eternamente en tu retina, esos que desearías meter en tu memoria y que no se borren jamás.
También tenemos momentos en los que tu cabeza se satura, en los que aparece ese muro que no te permite avanzar, en los que sólo quieres hacer ejercicio físico, hacer pesas, correr, nadar, en definitiva conseguir que el cansancio físico o la segregación de endorfínas dejen tu mente en blanco al menos por un periodo de tiempo.
Pero ahora viene la pregunta importante, ¿Qué sería de esos momentos sin las personas? es muy sencillo, el peor momento de tu vida, junto a la persona adecuada puede pasar a ser uno de los mejores momentos de tu vida y en cambio el mejor momento de tu vida al lado de la persona equivocada puede pasar a ser una pesadilla.
En definitiva, la vida se basa en pequeños momentos que te mandan señales, que te guían hacia donde realmente tienes que ir, al sitio donde debes estar, pero sólo tu eres el encargado de apreciarlo y dejarte guiar, dejar que te lleven hacia el sitio donde realmente debes estar.
Y como broche final a esta entrada cuanto menos un tanto rara.... os dejo un pequeño trozo de mi canción, "Hoy me quedo en casa, lo de fuera no me interesa"
martes, 11 de febrero de 2014
Inicio.
Nunca me imaginé que el loco volvería a estar por aquí, que volvería a sentarse delante de su ordenador para contar sus vivencias, sus inquietudes, sus historias interminables.
Este blog en su inicio tenía una finalidad y era desahogarme en la larga y dura oposición que sufrí en su día, después escribí alguna entrada más pero poco a poco lo fui abandonando.
Alguna vez me plantee volver a escribir en el, pero nunca pensé que si volvía a hacerlo era para hablar de un nuevo inicio.
¿De que inicio iba a hablar? Ya soy lo que quería ser cuando inicié mi andadura en el.
Pues en el día de hoy vuelvo a hablar de un inicio, algo que viene dado por mi personalidad inconformista, por ese placer que me produce el cansancio, el sufrimiento, ese afán de superación que espero que nunca me abandone.
Hay un pequeño paralelismo entre la época en la que escribía aquí y la nueva época que pretendo iniciar hoy, el reto no es el mismo ni mucho menos, pero ambas empezaron igual, CORRIENDO.
Hoy mientras corría me ha venido a la cabeza ese niño con 19 años, que por primera vez se ponía unas zapatillas y salía a correr por la Avenida Andalucía de su ciudad, Huelva, hoy el día ha empezado igual, levantándome de la cama, poniéndome mis zapatillas, las cuales son de bastante mejor calidad que aquellas Nike y saliendo a correr por la gran Avenida Diagonal de la ciudad de Barcelona. ¡Quién le iba a decir a aquel niño que acabaría aquí!
Mientras corría he tenido diversas sensaciones y he pensado en muchas cosas, los que corréis sabéis de sobra que 30 minutos corriendo dan para mucho.
He tenido tiempo de grabarme a fuego en mi cabeza esa frase que llevo grabada con tinta en mi bíceps izquierdo.
Se me ha venido a la cabeza esa persona que nos abandonó hace mas de un año y a la cual le tengo mucho que agradecer, gracias a su ayuda soy quien soy, y te prometo que algún día te dedicaré este triunfo, cumpliré ese sueño que tu tuviste y no conseguiste alcanzar, lo haré por los dos.
He recordado esos largos entrenamientos mientras me animabas y me decías que si me lo plantease podría llegar a correr 2 km en menos de 6:30, me contabas tu experiencia en ese duro curso y poco a poco conseguiste que quisiese intentarlo. Se que a día de hoy estés donde estés estarás orgulloso de que quiera intentarlo y me darás ese empujón necesario en cada entrenamiento.
También me ha dado tiempo de recordar todas las charlas que tengo contigo, de lo cabezona que te pones y lo mucho que odias que te de las gracias por tenerte ahí apoyándome en cada paso que doy, anoche me dijiste que no te vuelva a dar las gracias hasta que lo consiga, pero si algún día lo consigo, no te voy a dar las gracias, simplemente te cogeré y volarás por los aires.
Para ganar un combate de 90 minutos, hay que entrenar 90.000 minutos, así que para correr una distancia de 3.000 metros, ¿ hay que entrenar 3.000.000 metros? me da igual los que tenga que recorrer, simplemente se que algún día llegará el momento y que cuando llegue estaré al 200% para conseguirlo.
Este blog en su inicio tenía una finalidad y era desahogarme en la larga y dura oposición que sufrí en su día, después escribí alguna entrada más pero poco a poco lo fui abandonando.
Alguna vez me plantee volver a escribir en el, pero nunca pensé que si volvía a hacerlo era para hablar de un nuevo inicio.
¿De que inicio iba a hablar? Ya soy lo que quería ser cuando inicié mi andadura en el.
Pues en el día de hoy vuelvo a hablar de un inicio, algo que viene dado por mi personalidad inconformista, por ese placer que me produce el cansancio, el sufrimiento, ese afán de superación que espero que nunca me abandone.
Hay un pequeño paralelismo entre la época en la que escribía aquí y la nueva época que pretendo iniciar hoy, el reto no es el mismo ni mucho menos, pero ambas empezaron igual, CORRIENDO.
Hoy mientras corría me ha venido a la cabeza ese niño con 19 años, que por primera vez se ponía unas zapatillas y salía a correr por la Avenida Andalucía de su ciudad, Huelva, hoy el día ha empezado igual, levantándome de la cama, poniéndome mis zapatillas, las cuales son de bastante mejor calidad que aquellas Nike y saliendo a correr por la gran Avenida Diagonal de la ciudad de Barcelona. ¡Quién le iba a decir a aquel niño que acabaría aquí!
Mientras corría he tenido diversas sensaciones y he pensado en muchas cosas, los que corréis sabéis de sobra que 30 minutos corriendo dan para mucho.
He tenido tiempo de grabarme a fuego en mi cabeza esa frase que llevo grabada con tinta en mi bíceps izquierdo.
Se me ha venido a la cabeza esa persona que nos abandonó hace mas de un año y a la cual le tengo mucho que agradecer, gracias a su ayuda soy quien soy, y te prometo que algún día te dedicaré este triunfo, cumpliré ese sueño que tu tuviste y no conseguiste alcanzar, lo haré por los dos.
He recordado esos largos entrenamientos mientras me animabas y me decías que si me lo plantease podría llegar a correr 2 km en menos de 6:30, me contabas tu experiencia en ese duro curso y poco a poco conseguiste que quisiese intentarlo. Se que a día de hoy estés donde estés estarás orgulloso de que quiera intentarlo y me darás ese empujón necesario en cada entrenamiento.
También me ha dado tiempo de recordar todas las charlas que tengo contigo, de lo cabezona que te pones y lo mucho que odias que te de las gracias por tenerte ahí apoyándome en cada paso que doy, anoche me dijiste que no te vuelva a dar las gracias hasta que lo consiga, pero si algún día lo consigo, no te voy a dar las gracias, simplemente te cogeré y volarás por los aires.
Para ganar un combate de 90 minutos, hay que entrenar 90.000 minutos, así que para correr una distancia de 3.000 metros, ¿ hay que entrenar 3.000.000 metros? me da igual los que tenga que recorrer, simplemente se que algún día llegará el momento y que cuando llegue estaré al 200% para conseguirlo.
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