Esa palabra define a la perfección mi estado de ánimo últimamente.
Esto empieza a hacerse demasiado duro y todavía queda bastante para saber la nota. La espera empieza a desesperar.
En estos momentos, sólo tengo ganas de ver el resultado ya sea para bien o para mal. Aunque sea una mala noticia necesito saberla, para hacerme a la idea y volver a comenzar para poder estar preparado para el siguiente asalto.
En estos días paso por muchos momentos, momentos en los que pienso que si voy a aprobar y empiezo a soñar despierto.Pienso como será llegar el primer día a Ávila, ponerme el uniforme, como me sentiré al estar lejos de mi familia y mis amigos. Pero posteriormente viene un aire de pesimismo que me hace caerme de ese bonito sueño y pensar que tendré que volver a empezar, a pasar otra vez por todo esto.
Se que pensar en que voy a aprobar es una equivocación puesto que puede pasar cualquier cosa, pero es inevitable. Una vez que llegas hasta aquí, con todo el esfuerzo y trabajo constante que he realizado y esta larga espera, no se puede evitar que la imaginación empiece a volar y hacer planes que todavía no son seguros.
En cierto modo....creo que tengo derecho a soñar ¿No?
Por eso mismo necesito que salgan lo antes posible, sea lo que sea.
Si apruebo, se que seré el hombre mas feliz del mundo y podré dejar a mi imaginación volar pero esta vez con una base bien sólida. Si suspendo, aún así seguiré estando orgulloso e intentaré asimilarlo lo antes posible para poder empezar desde 0 con la misma ilusión que he tenido hasta el momento para volver a luchar hasta el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario