Normalmente no suelo escribir dos entradas en un mismo día, pero hoy no es un día normal en ningún aspecto.
Llevo todo el día escupiendo pensamientos sobre un archivo de word, he vuelto a estudiar después de mas de dos años y me he saltado la rutina de entrenamiento que me tocada, pero esto no supone ningún problema, todavía queda mucha semana para recuperarla.
Un día en el que mis compañeros han sido una botella de dos litros de coca cola, una bolsa de doritos, un paquete de tabaco y mi portátil.
Es un día de sensaciones contradictorias, un día de estos en los que te apetece desconectar del mundo, en los que sólo quieres tener contacto con alguna persona.
Normalmente esta persona suele ser alguien que te trasmite tranquilidad, que consigue que te sientas cómodo a pesar de todo, esa persona que aunque este lejos de ti, consigue que a veces sientas como si estuviese a tu lado abrazándote, diciéndote que no pasa nada.
Si por algo se caracterizan días así es por escuchar música que normalmente te recuerdan ciertas cosas, en mi caso llevo todo el día escuchando algo que me hace recordar todos los instantes de este fin de semana, desde la sonrisa mas fugaz a la conversación mas larga.
Me podría extender mucho más, pero no creo que sea necesario. Así que para cerrar esta entrada, pondré un pequeño fragmento de una canción de esas que he escuchado 7 o 8 veces en el día de hoy. "Es fácil perderse, pero que bueno es verte."
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